Unos años después

efe_20130913_124616_pa2124_16942_2El PNV tiene habilidad. ¿Alguien lo niega? Se podrá matizar: habilidad para pactar, para hacerse con el poder, para ser referente institucional o lo que queráis añadir. Hace unos días nos tenía –y nos tiene- a todos de los nervios por sus caricias con el PSOE y el ninguneo a la IA –y al PP-; y al día siguiente almorzamos con arrumacos con la IA en la Ponencia de la Paz.nibarrechimaz250905

Todo entendible dentro de la estrategia política, salvo –a mi entender- la consideración de atrincheramniento a un encuentro de 48 parlamentarios de 75 (PNV-Bildu en al Ponencia de Paz y Normalización), y, por contra, la consideración de Acuerdo de País a una unión de 43 parlamentarios de 75.

Estos días he recuperado un artículo que causó furor en julio de 2007: “No Imponer, No Impedir” del que por aquel entonces era presidente del EBB JJ Imaz. Viví aquella época con intensidad, y la recuerdo –desde la dialéctica política- con mucho cariño.

Antes de entrar al fondo del artículo de marras, quiero referirme a un titular impreso de días atrás del diario de mayor tirada de Euskal Herria. Decía algo así: “Terminan 15 años de alejamiento“. ¡¿Quince años!? ¡¿Exactamente 15 años!? ¿Qué ocurrió pues hace tres lustros?

El 12 de septiembre de 1998 se firmó el Acuerdo de Lizarra. Un acuerdo que rompía con el anterior período de pactos PNV/PSOE, y suponía una apertura de negociaciones entre abertzales -con la participación de IU- y un alto el fuego de ETA. Fue una época de gozo e ilusión; sobre todo porque no había asesinatos. También por lo que suponía un encuentro en abertzales para logros nacionales.

Lo del alto el fuego nos suena ahora como algo del milenio pasado -muy lejano- que, de hecho, lo es. Aquello dio lo de sí lo que dio, y terminó con la vuelta a los asesinatos de ETA, y el enroque de lo que durante décadas se llamó el MLNV en su insuperable noria y dependencia del terror.

Conviene recordar, sin embargo, que por aquel entonces los abertzales contaban con la mayoría absoluta de los votos de los vascos de la CAV. Era pues un acuerdo con total validez democrática, suscrito en un período de paz.

El año 2001 lo mantenemos todos en al memoria por la batalla épica de Ibarretxe frente al españolismo unido en el frente Mayor Oreja/Redondo Terreros. También ganamos aquella batalla. Los flancos de ataque del enemigo eran muchos y potentes: medios de comunicación, todos los partidos de obediencia unionista, y, el peor de todo, ETA matando.
Ibarretxe y su gobierno fueron tenaces y pertinaces.

Prometieron un Nuevo Estatuto, y cumplieron su palabra. El Estatuto fue aprobado con la mayoría absoluta del Parlamento de la CAV (principio democrático) y cumplió con la legalidad establecida, tanto en España como en la CAV. En Madrid –España- fuimos despreciados.

Se elaboró una Ley de Consulta y aprobó una Ley de Consulta, que ya empezaba a encontrar obstáculos, peros y, sobre todo, falta absoluta de ilusión y empuje en el EBB, entonces comandado por JJ Imaz.

Por supuesto: no hubo desarrollo de la Ley Vasca de Consulta.
Fue entonces, en julio, dos meses antes de que se desarrollara la Ley de Consulta cuando Imaz publicó en El Correo, Diario Vasco y Deia el que posiblemente sea artículo más leído de los últimos 35 años en Euskal Herria, muy por encima de las decenas de comunicados de ETA, que, por numerosos y poco novedosos, terminaron por carecer de valor mediático y político alguno, salvo los de determinadas treguas/alto el fuego.

ETA va a marcar la agenda. Nos guste o no. (…) La prioridad es hacerle frente. (…) La primera medida, que hasta el momento está siendo además efectiva, no debe ser otra que la eficacia policial. Si ETA mostrase una voluntad inequívoca de querer poner fin a la violencia, (…) el recurso al final dialogado recuperaría su sentido”.

Más tarde, una vez da fijar la mayor “este país tiene que seguir viviendo, avanzando”, se preguntaba Imaz “¿cómo avanzamos en el autogobierno, en un autogobierno que responda a la voluntad democrática de los vascos y a las necesidades que una sociedad moderna de principios del siglo XXI tiene para desarrollar una identidad abierta, mejorar su creatividad, competitividad y calidad de vida, y mantener una cohesión social“?

La respuesta: “NO IMPONER, NO IMPEDIR

¿Qué es eso? Por partes:

1.-Pacto entre vascos para alcanzar mayorías en Euskadi superiores a las que obtuvo el Estatuto de Gernika
¿Qué mayoría alcanzó el Estatuto de Gernika? El Estauto fue sometido a referéndum el 25 de octubre de 1979, y fue aprobado con una participación del 58,85% del censo y un 90,27% de votos afirmativos.

¿Cómo interpretamos hoy día una participación de un 59% en un país donde las participaciones electorales superan habitualmente el 70%?

Imaz añade a ese párrafo, la parte más sustancial:
“(…) lo cual nos obliga a acuerdos entre las diferentes sensibilidades y tradiciones políticas que hagan posible esa mayoría (no imponer), y pacto con el Estado a través de un acuerdo para que en la tramitación en Cortes Generales los partidos implicados en el mismo lo aceptemos en su integridad (no impedir)“.

Tres principios, a los que alude más tarde:

1.- Voluntad democrática.
2.- Pluralidad política.
3.- Legalidad.

1.- Aquí tenemos la madre del cordero. La suma de los parlamentarios del PNV y Bildu en el Parlamento de la CAV es de 48 sobre 75. Mayoría absoluta aplastante, resulta de la voluntad libremente expresada por los vascos de la CAV en unas elecciones libres, democráticas y sin ETA. Desde ese punto de vista el encuentro PNV/Bildu en la Mesa de la Paz tiene un evidente plus de democracia respecto del Pacto PNV-PSOE.

2.- ¿Cumple con el principio de pluralidad política? Es muy recurrente el argumento, pero nadie duda de que si es necesaria la participación de todas las fuerzas democráticas –suponiendo que representan el sentir de los ciudadanos- lo que otorgamos a las minorías es el DERECHO DE VETO, que atenta contra el principio principal, que es el democrático.

3.- Legalidad. Si hacemos caso de la socorrida frase de “cumpliendo las leyes de las que nos hemos dotado los vascos”, es evidente que, por poner un caso, el Nuevo Estatuto Político las cumplía. Si debemos, además, cumplir la legalidad española, desde la Constitución –no aprobada en la CAV-, estamos ante una evidencia incontestable: SOMETIMIENTO DE LA DEMOCRACIA A LA LEGALIDAD. Injusto a todas luces.

La Consulta fue paralizada -digo yo que JJ Imaz y el EBB tendrían algo que ver- con el argumento de que “una consulta ciudadana planteada como escenario de acumulación de fuerzas para una confrontación política es muy discutible, y desde luego contraria al espíritu y a la letra de la posición de EAJ-PNV expresada en el documento de octubre de 2005”.

Discrepo absolutamente. La política es confrontación libre y democrática de ideas. Ideas que triunfan sobre otras porque existe acumulación de votos respecto de unas y no respecto de otras. A las mayorías se llega siempre, en sistemas democráticos, por acumulación de fuerzas.

Y añadía: “La consulta puede ser el ‘plan b’ al que se acoja una ETA, que declare un alto el fuego ‘permanente’ como los anteriores, esperando que la misma se lleve a cabo. ¿Qué pasaría el día después si no hubiera acuerdo político con el Estado?”

ETA ya no existe. ¿O sí?

9 pensamientos en “Unos años después

  1. 2016: Programa “El Intermedio”, en la 6ª. El periodista pregunta a adolescentes sobre el anuncio de ETA de comenzar un desarme. La respuesta de éstos: “ETA? No me suena… es algún grupo de música? Algo de políticos de Bruselas?…” Que sigan tardando. Cualquier comunicado de “estos” en 2013 sale, si acaso, como 5ª noticia…

  2. Que cansino eres Cartola. Tienes todo un temazo para contestar como el de este post y te dedicas a seguir mirando el dedo que señala la Luna, o sea, la culpa de todo la tienen los jeltzales que son muy malos.
    Sigo opinando que mientras estas decisiones de consultas las lleven los políticos, no se celebrará ninguna. ¿A que esperamos para crear una Asamblea Nacional ” Batzarra” que saque los colores a todos estos chupatintas o mejor dicho; “calienta sillones”?

  3. El consenso es una filfa. Una forma de escatimar esfuerzos haciendo ver que la independencia se supedita a principios más elevados, mientras seguimos dándonos importancias y cobrando buenos sueldos. Eso sí, al parecer el hecho de que aquí seamos españoles queramos lo que queramos no es una imposición, sino “normalidad democrática” u otro sintagma anodino de estos que se inventan el lisensiado y la monja. Subnormalidad antidemocrática, me parece a mí.
    Pues qué cojones, si vamos a dar derecho de veto los nacionalistas españoles, recogemos los bártulos y nos vamos a casa, que para “gestionar” no hace falta montarse pajas mentales nacionalistas.

  4. No coincido en nada con el infumable Ignacio Gabilondo. Pero esta charleta del “Ya no, Todavía no” se puede proponer tanto en Ex-Pain como en Euskal Herria con idéntico resultado.

    http://blogs.elpais.com/la-voz-de-inaki/2013/09/ya-no-todavia-no.html

    Si este asalariado del grupo PRISA lo teme, miedo a borbotones, imaginaros el resto del estado, militronchos, etc… mientras aquí seguimos jugando al ‘tente’ no vaya a ser que alguno se escape y deje de dormir en plumas, y se imagine en una tienda de campaña al lado mío. Pobrecito, que jodido para conseguir una cerilla lo puede tener, tanto como recibir mimitos.

    Y a eso nos llevan, y cuanto antes se entienda mejor… Capitalismo KKaputt! Cansancio de pagar los vicios de unos pocos.

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